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lunes, 7 de abril de 2014

Metodología Vs Innovación tecnológica en la industria gráfica.


Podríamos decir que la rentabilidad de la impresión en la industria gráfica orientada al packaging se apoya cada vez más en pilares como la planificación, la calidad, el control de costes o la sostenibilidad, pero la tendencia parece ser el focalizar los principales esfuerzos solo en una parte, dando menor importancia al resto e ignorando de manera consciente o inconsciente el hecho de que no existe la diferenciación ni el éxito en el sector de la impresión de envase y embalaje si no se presenta al cliente una buena combinación de esas cuatro cartas. De darse tal caso, es muy probable que el esfuerzo acabe quedando reducido a un arriesgado tanteo a la suerte y a una espera de que la competencia presente peores cartas que nosotros; una decisión que vendría a ser uno de los primeros pasos para perder la batalla de la competitividad.
En un sector tan diverso como el del envase y embalaje, en el que existen tantos escenarios distintos y en el que se presentan situaciones tan complejas, las empresas se enfrentan con un reto fundamental en su camino hacia la mejora en la producción y el incremento de los beneficios, ese reto es la eficiencia.
La eficiencia no es un concepto que representa la fórmula fundamental que todo lo soluciona. De entrada, la “eficiencia” supone un gran compromiso, el que debe aceptar quien se decide a afrontar el reto de mejorar, de no permanecer estático y de desear cambiar las cosas para diferenciarse de los demás. Compromiso en no conformarse, en esforzarse por la optimización en los procesos y en buscar la manera de hacer más con lo que ya se tiene.
Las diversas innovaciones tecnológicas que se han puesto al alcance de la industria de la impresión de envase y embalaje en los últimos años, ya están en muchos casos por encima de la preparación y capacidades del propio usuario. Es decir, quien utiliza estas tecnologías no obtiene más rendimiento de ellas no porque las mismas tengan limitaciones técnicas, sino porque no se implementan de manera correcta o simplemente no hay una metodología adecuada en el trabajo.
El caso es que estamos en un escenario nuevo del que parece que algunos aún no se han percibido. Atrás han quedado aquellos tiempos en los que todo tenía un cierto margen de tolerancia en el resultado. Se asumían variaciones o algunos defectos típicos en la impresión basándolos en las limitaciones propias del sistema utilizado; “es una característica o limitación propia del sistema que hay que aceptar”, se decía…, y ciertamente era así. Pero esa situación ha cambiado definitivamente y ahora el comprador de impresión no acepta escusas; exige el cumplimiento de sus requisitos y estos deben garantizarse independientemente del sistema de impresión con el que se haya llevado a cabo el trabajo. Todo un desafío para el impresor.
Además… es que estamos ante un mercado vivo, dinámico, exigente y complejo, muy complejo… Enfrentarse a todo ello puede resultar y de hecho resulta, un verdadero calvario para el impresor convertidor, quien a toda esa amalgama de dificultades se le añade la necesidad de trabajar inmerso en una coyuntura muy difícil, en la que las presiones del cliente y de la competencia, las cargas fiscales, las normativas medioambientales o el incremento del precio de las materias primas hacen del conseguir la deseada orden de fabricación, no digamos del obtener un margen de beneficio de ella, una lucha encarnizada desde el principio hasta el final.
Pero no nos asustemos y volvamos a lo de la eficiencia… A mí no se me ocurre otra alternativa mejor para luchar en ese escenario infernal que el trabajar sin tregua por ser más “eficientes”. Ya sé que suena a obviedad pero…, lo cierto es que la sensación que a algunos nos queda cuando entramos en contacto con el sector es que ese planteamiento, que todos reconocemos y al que todos nos confesamos entregados, no lo aplicamos después en el día a día tanto como cabría esperar y acabamos engullidos por la mecánica del querer fabricar, entregar y facturar el trabajo al cliente lo más rápido posible, que no es de entrada una mala idea, siempre que evitemos que el precio facturado acabe siendo más bajo de lo que debiera ser respecto del coste final de producción .
Y así…, inmersos en la frenética labor de no parar las máquinas en ningún momento, se va abandonando poco a poco el buen análisis del trabajo o el saber cómo hemos realizado esa fabricación para determinar si hay alguna grieta en nuestro modo de proceder por donde se nos escapa algo tan importante como es la “rentabilidad”. Sí, sí… “rentabilidad”, ese concepto nada baladí que determina si una empresa puede sobrevivir, desarrollarse o crecer en el futuro.
Hagámonos un par de preguntas sencillas y directas, ¿cómo gana dinero mi negocio?, ¿cuáles son las claves en mi actividad que condicionan la rentabilidad en mi producción y mi diferenciación en el mercado?. Si la producción de mi empresa estuviera basada en un concepto de economía de escala, la probabilidad de obtener rentabilidad aumentaría principalmente a medida que lo hiciera el volumen de trabajo; es decir, interesaría básicamente crecer en volumen para que el coste medio unitario de la fabricación bajara. Pero para el impresor convertidor de envase y embalaje actual esa idea puede resultar poco sensata, puesto que la tendencia desde hace años está claramente orientada a los tirajes cada vez más cortos y esto tiene unas consecuencias directas en términos de coste. Puedes pretender incrementar el volumen de trabajo, pero con un mayor número de entradas en máquina que saturen la capacidad de producción de la planta no se conseguirá necesariamente la reducción del coste unitario, como en el concepto de economía de escala, sino un incremento de costes derivado de los mayores tiempos de preparación, mermas, logística, etc.
Con lo cual, parece que la situación nos lleva nuevamente a la mejora de procesos como el camino adecuado para lograr esas ansiadas rentabilidad y diferenciación, sobre todo cuando se tienen a disposición avances tecnológicos que bien entendidos y correctamente implementados, conjuntamente con una adecuada formación del operario y una correcta planificación, nos permitirán garantizar la calidad requerida en el resultado, con un mayor control de los procesos, menor impacto en los objetivos de sostenibilidad y por supuesto…, una reducción de los costos de producción que tendrán un efecto positivo y directo en los márgenes generados.
Pero no nos dejemos llevar por la confusión al respecto de las innovaciones tecnológicas. Es cierto que la evolución de estas en los últimos años ha sido francamente extraordinaria; tanto es así que no se ha introducido por completo una cuando ya ha surgido otra evolución mejorada de ella. Y es evidente que, en una situación económica difícil como la actual, el estar invirtiendo continuamente en nuevas tecnologías se hace, cuando menos, una misión difícil. Como decía anteriormente, la tecnología está hoy en muchas ocasiones por encima de las capacidades del usuario y esto me da a entender que si las ventajas que ofrecen no están siendo aprovechadas en su totalidad por una preparación limitada de quien las utiliza, el destinar más recursos en otras nuevas posiblemente sea un derroche y un riesgo. Siendo sensatos y puestos a invertir, merecería la pena hacerlo en quienes deben encargarse de integrar esa tecnología a través de la formación y de la especialización.
No olvidemos lo fundamental…, la industria gráfica está para generar valor y obtener beneficio, y esto en la práctica lo hacen las personas. Si mis capacidades, conocimientos y experiencia son insuficientes para el reto que debo afrontar, el hecho de que utilice las mejores y más caras herramientas no me va a hacer necesariamente mejor, ni garantizará el éxito en esa labor. Sin embargo y he aquí la cuestión…, si mis capacidades y conocimientos son apropiados y están al nivel que exige la nueva tecnología que voy a emplear, esto me permitirá aprovechar al máximo sus prestaciones y obtener el rendimiento en producción que se precisa. Equilibrar ambas cosas es la clave.
Estamos viviendo tiempos de cambios en el sector gráfico y la capacidad de adaptación ante los nuevos retos es el gran desafío. Esa adaptación pasa por introducir mejoras tecnológicas pero acompañadas de procedimiento para ser más eficientes en calidad y coste. En base a esto, los responsables de producción y sus operarios deben estar capacitados para gestionar los procesos de la manera precisa, controlando resultados, focalizando los esfuerzos en optimizar el funcionamiento de los recursos e implementando metodología para establecer estándares que partan de puntos de referencia válidos y medibles. Esta es la industria gráfica de hoy, una industria viva, dinámica, exigente y compleja, pero con grandes oportunidades de futuro que exigen fuertes disciplinas que afrontar para todos los profesionales que vivimos de ella.

MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN
Consultor en Artes Gráficas.
Agente Técnico y Comercial
mabeltranrivera@gmail.com
Tel. +34667265774
BARCELONA (España)



miércoles, 2 de octubre de 2013

Integración de cabezales de impresión digital en impresoras flexográficas

La tecnología de cabezales Ink Jet de Kodak es sobradamente conocida en el sector por sus extraordinarias capacidades de producción y calidad, siendo lideres indiscutibles en este tipo de soluciones.

Estos cabezales Kodak están teniendo una fuerte y creciente introducción en el sector gráfico desde hace varios años. Indudablemente, el poder integrar una tecnología de impresión digital de estas características en una máquina de impresión flexográfica permitiría añadir amplias posibilidades de personalización y supondría un gran valor añadido para la flexografía dentro del sector del packaging. En este sentido, el grupo italiano UTECO, conocido fabricante y líder en el ámbito de la fabricación de maquinaria de impresión, ha llegado a un acuerdo con KODAK para la implementación de esta avanzada tecnología de cabezales de negro y color Kodak Prosper S20 en sus unidades flexográficas. Estos cabezales están siendo instalados en impresoras flexo UTECO ONIX 810 con extraordinarios resultados que responden a la creciente demanda de mayores funcionalidades en el packaging y que para la actividad propia del sector flexográfico, van mas allá de la función gráfica del envase y embalaje.

Combinar impresión digital y flexográfica para aprovechar con ello las mejores prestaciones de ambos sistemas en una sola máquina híbrida supone un nuevo e importante salto en la capacidad competitiva del impresor convertidor, el cual podrá añadir nuevas prestaciones en la impresión sobre papel, tissue y film flexible. El valor añadido de este avance tecnológico es innegable, no solo en lo referente a la impresión del diseño, sino de las ventajas que esto puede suponer para los intereses del propietario de marca y comprador de impresión, a quienes ofrecerá mayores ventajas para sus promociones, personalización en línea de los envases y muchas otras ventajas.

Los cabezales Kodak Prosper S20 utilizan un flujo continuo de tinta que es dispensado desde los inyectores. Se configuran para la impresión en negro mas otro color, son fácilmente integrables dentro de un sistema de impresión flexo ya existente y pueden imprimir hasta 600 metros por minuto con una resolución de 600x300 dpi y tanto con tintas pigmentadas como base agua. Se trata de un completo sistema en línea que se entiende a la perfección con las capacidades de una máquina de impresión flexográfica.

Los cabezales son posicionados en la unidad después de los cuerpos de impresión y pueden ser movidos por todo el ancho de banda, dependiendo de donde se desee imprimir los datos o las imagenes en modo digital. La combinación de ambas tecnologías ofrece nuevas oportunidades que permiten la impresión digital de imagenes, información variable, códigos de barras, mapas o códigos QR entre otras posibilidades y con la ventaja de poder realizarlo sobre papel o incluso sobre plásticos con la aplicación previa de un barniz preimpresión.



Leer más:
http://miguel-angel-beltran.webnode.es

lunes, 2 de septiembre de 2013

Un brillante horizonte para la impresión flexográfica

Podríamos decir que un sistema de impresión como la flexografía, cuyos procedimientos requieren de complejas instalaciones y de una alta especialización, no lo debería tener fácil para disfrutar de un crecimiento sostenido en un mercado en el que la impresión parece caminar hacia la simplicidad de lo digital. No obstante existen razones poderosas por las que la flexografía tiene un futuro prometedor y un gran camino por recorrer.
En la actualidad,  su presencia en la industria del packaging podría considerarse como indiscutible en buena parte de aplicaciones, como las de envase y embalaje, impresión de seguridad, farmacia, etiquetas o electrónica impresa. A esto debemos añadir que con la aparición de nuevos mercados, la demanda de packaging está viviendo un periodo de crecimiento interesante; de hecho, en esta coyuntura se espera que la flexografía mantenga un crecimiento mundial por encima del 5% en los próximos años, descontados los efectos de la crisis global. Por supuesto, es en esos países donde existen las grandes oportunidades para el flexo y donde hay más posibilidad de crecimiento; no solo por sus innegables ventajas competitivas, también por el hecho de tener una mejor adaptación ante los nuevos requerimientos del propietario de marca que el huecograbado, claro dominador del terreno hasta hace pocos años, sobre todo en los países asiáticos.
Ciertamente, en los mercados tradicionales de los países asiáticos y en general, la flexografía no ha tenido una relevancia de uso extraordinaria en comparación a otras zonas y el número de empresas con maquinaria de impresión flexo no ha sido destacable hasta hace pocos años. El huecograbado ha sido normalmente el método preferido por diversas razones, entre las que siempre ha destacado la imagen de calidad limitada que se ha tenido durante mucho tiempo sobre la flexografía.
Pero las cosas han cambiado y mucho; ahora que la cuestión de obtener una alta calidad no es un problema para la flexo y que las demandas de packaging se han incrementado notablemente, disparando la necesidad de utilizar sistemas de impresión más rentables y adaptables a las necesidades del mercado, estamos ante un escenario propicio para que la flexografía vaya fortaleciendo aún más su presencia sobre todo en estos países emergentes, donde hay una población con un potencial de consumo muy destacable y cada vez más decidida a comprar productos envasados.
A su vez, esta situación está cambiando algunos modos de comercializar el packaging. Por poner un ejemplo, los grandes compradores de envase y embalaje impreso tienden a globalizar sus pedidos, de tal forma que estos no siempre están fabricados en el país donde se produce y envasa el producto. El propietario de marca negocia estas fabricaciones con empresas de distintas zonas para buscar una mayor rentabilidad o adaptación logística a sus campañas promocionales.
Pero esto no significa que con ello se esté cediendo en el nivel de exigencia de calidad, más bien todo lo contrario; la primera exigencia del comprador de impresión es el garantizar el cumplimiento de sus estándares e imagen de marca, sea cual sea el lugar donde ese envase y embalaje ha sido fabricado, y esto supone un gran desafío para las empresas flexográficas, que tendrán que adaptarse a las circunstancias y ser capaces de cumplir con unos requerimientos cada vez más altos y complejos si quieren acceder a estas demandas; unos niveles que han estado, hasta ahora, muy lejos de poder ser garantizados de una manera constante y sobre todo rentable por parte de los impresores convertidores basados en la flexografía, situación que me atrevo a dar por superada en la actualidad gracias a las nuevas innovaciones tecnológicas existentes en el mercado.
No obstante, el dar por superados tecnológicamente los principales y tradicionales obstáculos para este sistema de impresión frente al huecograbado, como la predecibilidad y la consistencia de la calidad impresa, no significa que vaya a ser fácil para el impresor. Si hablamos de la "funcionalidad gráfica" de un envase o embalaje flexible, esta se orienta a generar un impacto visual atractivo que permita captar la atención del cliente en el punto de venta, informarlo sobre el contenido del envase y crearle, en conjunto, una imagen positiva de marca. En este sentido la flexografía, al igual que otros sistemas de impresión, debe cumplir con esos requerimientos de funcionalidad. Pero además del obtener un resultado que cumpla con los requisitos establecidos por el cliente, deberá asumir las implicaciones que estas condicionantes tendrán sobre otros objetivos vitales, principalmente los relacionados con sus objetivos de rentabilidad.
Con todo ello, esa predecibilidad y consistencia, tradicionalmente tan difíciles de garantizar en flexografía y a las que me refería anteriormente, son y seguirán siendo factores determinantes para tener éxito en este escenario, ya que sin poder predecir un resultado en impresión no se podrá ser consistente en la calidad obtenida y obviamente será imposible ser rentable en el proceso. Esta realidad debería llevar necesariamente al impresor a una mayor especialización y a la implementación de mucha más metodología, aspectos que ayudarán a hacerlo más competitivo y que sin duda le permitirá beneficiarse de este brillante horizonte que disfruta la impresión flexográfica.


Miguel Ángel Beltrán  

jueves, 29 de agosto de 2013

El enfoque comercial en el sector flexográfico

La industria flexográfica es un ámbito en el que la actividad comercial requiere de profesionales con un determinado perfil. Se trata de un sector muy dinámico y complejo que presenta una extensa variedad de contextos en los que las estratégias y planteamientos comerciales suelen no tener el mismo enfoque que en otras áreas de actividad.
La presencia de empresas de impresión flexográfica es mayoritaria en los segmentos de envase y embalaje flexible, con un porcentaje aproximado del 60% del total, bastante por encima de la presencia del huecograbado. Además, la flexografía ha estado creciendo durante años a un ritmo por encima del 6% anual y aún hoy mantiene un crecimiento positivo, aunque moderado por el periodo de crisis económica actual, que se situa en el entorno de 2%.
Aunque el sistema flexográfico se basa prácticamente en el mismo concepto de funcionamiento en todas las aplicaciones en la que está presente, la realidad es que existen distintas mecánicas, problemáticas, desafíos y prioridades en cada uno de los segmentos que engloban todas ellas, por lo que desde la perspectiva comercial de una empresa que ofrezca productos técnicos o servicios en este ámbito, es habitual el tener que orientar los esfuerzos y estrategias de un modo diferente a otros sectores y con distintos criterios para cada caso, siendo fundamental un conocimiento profundo de cada uno de ellos, del encaje de la tecnología o servicio que se ofrece y de una relación con el cliente que se asemeja mas a la de un asesor que a la de un proveedor.
Las estrategias comerciales en el sector flexográfico se hacen necesariamente distintas debido a sus particularidades. Por poner un ejemplo, la preimpresión flexográfica tiene un peso específico mucho mayor en el rendimiento e intereses del impresor que en ningún otro sector de las artes gráficas. Aparte de ello, el 90% del trabajo está en manos de servicios externos debido a que requiere de gran especialización técnica y el proceso resulta difícil de implementar en el impresor. Obviamente el echo de que el impresor no disponga de todo el know how de su proceso de producción hace que el mensaje comercial deba contemplar ese factor.
A esto hay que añadir que debido a los contextos tan diversos existentes en el sector flexográfico, se dan circunstancias que hacen difícil el trabajo de estos servicios de preimpresión y garantizar su rentabilidad, ya que se ven mas condicionados a unas exigencias crecientes de sus clientes y habitualmente limitados para dar una respuesta técnica adecuada a todas las necesidades que se producen en la producción del impresor convertidor, que a su vez se ve en la necesidad de responder a requerimientos mucho mas complejos por parte del propietario de marca.
Es por esto que, en el sector flexográfico, el enfoque de venta de productos y servicios técnicos tiende a ser completamente distinto, de tal modo que no solo se exige tener un profundo conocimiento de las distintas realidades de cada uno de esos segmentos, sino también del funcionamiento de la preimpresión y la impresión flexográficas, de las problemáticas técnicas a las que se deben enfrentar (las cuales no siempre están relacionadas directamente con el producto o servicio que se ofrece), de disponer de un mismo lenguaje profesional que genere confianza y de una alta capacidad de entender cada necesidad de los usuarios para plantear la mejor respuesta a todas ellas. De hecho, el representante comercial de una empresa de tecnologías o servicios debe estar preparado para atender y asesorar tanto al cliente directo como al usuario final para poder plantear la solución adecuada, algo que obviamente complica su desempeño, pero a su vez le ofrece un valor añadido extraordinario.
Todo esto, desde mi punto de vista, hace que la venta de tecnologías y servicios flexográficos en el sector requiera de acciones en un terreno considerablemente mas extenso y complejo que en otras líneas de negocio, así como una preparación y conocimiento profundos por parte del representante comercial.


Miguel Ángel Beltrán

sábado, 1 de junio de 2013

La importancia del impacto visual del packaging en el punto de venta.

Ya me he referido antes a la necesidad de actualizar la visión del impresor, sea flexográfico o de cualquier otro sistema de impresión, en lo referente a la impresión del envase y embalaje. Sigo pensando que en el caso de la flexografía estamos tan enfocados en la producción y en los costes que nos olvidamos de que el "imprimir" no es el único camino a recorrer y que es crítico el asegurar la funcionalidad del resultado.

La funcionalidad de un envase o embalaje se basa en contener y conservar el producto y presentarlo al consumidor. El consumidor que llega al supermercado y se pasea por los pasillos llenos de estanterías y productos tiene como objetivo el encontrar aquel que necesita y para ello deberá identificarlo primero. Si ese consumidor tuviera que revisar uno por uno todos los envases existentes para determinar cual es el que mas le interesa, posiblemente no saldría de esos pasillos en muchas horas. Y es que los consumidores (nosotros) no tenemos tiempo para leernos todas las indicaciones del envase con vistas a poder encontrar lo que buscamos; vamos con prisas y no podemos ir revisando 10.000 productos diferentes antes de pasar por caja.

Atendiendo a esa realidad y desde el punto de vista del propietario de marca y del propio impresor convertidor, interesa mucho el poder realizar la fabricación de un envase capaz de captar la atención del comprador de tal manera que, con un vistazo rápido, el cliente perciba sensaciones positivas a través de un envase con un diseño atractivo, unos colores llamativos y una información clara y accesible.

Y es que el consumidor no toma únicamente las decisiones de compra revisando las diferencias entre 20 variedades de suavizante para la ropa, gel, champú o pastillas para el lavavajillas que puede haber en una estantería, sino que hay otros factores que influyen de manera consciente o inconsciente en esa decisión. En cualquier caso, el impacto visual del producto en el estante es un factor determinante y de ahí que el diseño del envase, su color y calidad gráfica, la identificación clara del contenido, las leyenda de valor o la marca de quien lo ha fabricado sean aspectos fundamentales a garantizar. Es la vinculación entre todos ellos y la calidad del propio producto lo que define buena parte de la reputación del fabricante y lo que posiblemente hará que el consumidor repita su decisión.

Esta reputación de la marca es algo que cuesta mucho tiempo y esfuerzo el construir, de ahí que el grafismo corporativo juegue un papel fundamental en la vinculación del fabricante con la calidad del producto y que el propietario de marca exija el cumplimiento de estándares gráficos cada vez mas exigentes. En base a esa lógica debemos actuar, por lo que la predecibilidad, consistencia, reproducción, uniformidad del color, definición..., son términos que debemos asegurar para poder responder adecuadamente a ese resultado que el comprador de packaging espera y para ello la elección de las tecnologías de impresión y su correcta utilización resultan fundamentales.

Kodak entendió esta realidad desde el primer momento y prueba de ello es que es la única compañía fabricante de tecnologías para la impresión de packaging en el Mundo que ofrece un portfolio completo al impresor, incorporando flujos de trabajo automatizados que controlan hasta el último parámetro para asegurar el proceso y evitar errores, tramados y tratamientos técnicos específicos para conseguir el rendimiento mas adecuado en cada aplicación, CTP´s con cabezales láser de alta potencia, definición y fiabilidad capaces de garantizar unos resultados con una consistencia excepcional y un catálogo extenso de consumibles específicamente diseñados para obtener el mayor rendimiento posible con todas las tecnologías anteriores, entre muchas otras propuestas.


El haber sabido combinar el desarrollo de cada una de estas herramientas entre sí para que todas ellas tengan un rendimiento superior a cualquier otra en el sector es lo que permite que Kodak se posicione de manera muy diferente y competitiva en el mercado. Sus innovadoras y extraordinarias soluciones están convirtiendola en el referente a seguir en el ámbito de la fabricación de packaging.

En el siguiente enlace tienen una información detallada.
Soluciones Kodak para expandir el negocio y la productividad en la impresión del packaging


jueves, 23 de mayo de 2013

Resistencias al cambio en la impresión flexográfica

¿Quien no ha vivido en su trayectoria profesional algún momento de rechazo al cambio, ya sea en la actitud frente a las responsabilidades, en el modo de afrontar los retos o en como trabajar en equipo?. Esta dificultad por aceptar el cambiar para mejorar es bastante recurrente también en nuestro sector, ya sea por que nos sentimos suficientemente capacitados para el desempeño o por que consideremos que ya lo realizamos correctamente y por lo tanto no hay nada a cambiar. O simplemente sea que lo de cambiar implica el reconocer que no estábamos haciendo las cosas del todo bien y eso no lo tolera con facilidad nuestro ego personal.

No obstante, la resistencia al cambio puede tener alguna relación con una falta de formación y/o experiencia o con una incorrecta interpretación de cuales son los objetivos; vete tú a saber... La verdad es que no soy psicólogo y no me meteré en esos barros, pero sí que me permitiré el hacer alguna reflexión al respecto, arriesgada tal vez, pero desde la sinceridad de un profesional de la flexografía que siente el deseo de aprender y que se considera convencido de que podemos mejorar si aceptamos que nos debemos adaptar continuamente a unas reglas de juego que no pueden ser siempre las mismas. Así que no..., no me voy a poner a hablar de ortodoxias sobre como se debe trabajar en una máquina impresora flexográfica. De hecho..., ¿realmente alguien se cree suficientemente experimentado como para imponer reglas fijas factibles para cualquier escenario de la impresión flexografíca?. Desde mi humilde opinión eso es imposible; en esta historia tenemos diferentes escenarios y diferentes atrezzos, no podemos pretender actuar igual en todos ellos, aunque sí podemos intentar entender como funcionan las herramientas que utilizamos para adaptar nuestro desempeño de manera mas eficiente.

Por poner un ejemplo..., mi responsabilidad en Kodak es la introducción en España y Portugal de la tecnología de planchas flexográficas Flexcel NX, que propone una serie de ventajas muy importantes para el impresor. A estas alturas el sector ya reconoce sus excelentes capacidades, pero lejos de haber tenido hasta ahora un camino fácil para su introducción en el impresor, a veces me resulta francamente complicado el conseguirlo y no por que la tecnología NX presente una dificultad es sí misma, de hecho es claramente todo lo contrario; es en el comprender que todo cambio requiere de una adaptación para que sea efectivo donde existen obstáculos, por lo que aparte de las posibles causas mencionadas anteriormente, esa resistencia a cambiar también viene dada por actitudes que se han ido viciando tras mucho sufrir dificultades técnicas y dolores de cabeza por el uso de tecnologías que no dieron la talla o simplemente no fueron utilizadas de manera correcta, creando en los operarios un escepticismo que es perjudicial para todos.

El operario que se resiste a aceptar una nueva forma de proceder percibe que esos cambios generarán mas inconvenientes que ventajas para los intereses generales y los propios. Es necesario cambiar esa percepción a través de una mayor confianza en quien les asesora y una mayor capacitación personal, merece la pena ahora que tenemos la oportunidad de trabajar con tecnologías de altísimas prestaciones y llevar el rendimiento a cotas mucho mas altas.

Incluyo seguidamente algunos consejos a tener en cuenta a la hora de utilizar la tecnología Flexcel NX en máquina y poder aprovechar así sus capacidades de calidad, productividad y reducción de costes.

-Cuando se imprime en lineaturas de 175 lpi (70 Lpc) y superiores, es esencial el control de la deposición de tinta que aporta el anilox. Recuerde que el mínimo punto que puede reproducir la tecnología Flexcel NX es 0,010 mm de diámetro (el pelo humano tiene un diámetro de 0,070 mm), se trata de impresión de alta precisión, por lo que se exige un mayor control de los parámetros
de impresión.
-En la tabla siguiente se especifican sugerencias sobre el anilox basadas en planchas con lineaturas
de 175 lpi para obtener una aportación controlada de tinta a estas resoluciones.


-Estos bajos volúmenes de tinta requieren una relativamente alta pigmentación para asegurar una densidad adecuada en sólidos.
-Las experiencias con Flexcel NX indican que con tintas de base solvente con mayor valor en viscosidad, entorno a los 27”-32” Zahn 2 (20”-24”. Din 4), se ofrece una mejor eficiencia de la consistenciay fluidez de la tinta en altas velocidades. Para tintas base agua se recomiendan viscosidades algo más bajas: 23”-28” Zahn 2 (18”-22” Secs Din 4).
-El adhesivo de montaje juega un papel fundamental en el proceso de impresión flexográfica. En el caso de los colores process con plancha Flexcel NX se aconseja un adhesivo de media-alta dureza
para aprovechar la extremada capacidad de reproducción que tiene el sistema NX a la vez que se obtienen sólidos densos. Ejemplos: 3M 10 Series, Lohman 5.3 o Tesa 52121.
-La tecnología de planchas Flexcel NX funciona mejor en altas velocidades, típicamente por encima
de 200 mts/min, permitiendo obtener impresiones limpias y estables.
-Gracias a la uniformidad de la estructura de tramado obtenido en las planchas Flexcel NX, no se conocen problemas de inmersión de puntos (dot dipping*), a diferencia de las planchas digitales convencionales, que por sus características sí pueden verse afectadas por ello.

Recientemente, en pruebas de impresión reales efectuadas con Kodak Flexcel NX, se ha demostrado la posibilidad de obtener impresiones nítidas y limpias con lineaturas de hasta 300 Lpi (112 lcm). Sabemos que estos niveles pueden no ser requeridos por el sector, pero demuestran el potencial del sistema. No obstante, ese potencial depende de la profesionalidad y confianza de los operarios en máquina, cuya aportación es fundamental para obtener los resultados con esta o con cualquier otra tecnología. 

Mas información sobre el portafolio tecnológico de Kodak en:
http://graphics.kodak.com/US/en/default.htm


sábado, 4 de mayo de 2013

La flexografía sigue brillando con fuerza en el packaging



El packaging es un elemento en crecimieto en nuestra sociedad. Su presencia en la industria gráfica tiene un peso cada vez mayor y la flexografía se está confirmando como el proceso de impresión principal en la mayoría de sus aplicaciones.

La salida de la flexografía del ámbito exclusivo de la media-baja calidad, donde ha estado presente por muchos años, se fue confirmando a medida que irrumpieron en el sector avances tecnológicos tanto en maquinaria como en materiales. Esta evolución unida al hecho de ser un concepto que puede ser utilizado en un amplio rango de sustratos, con una elevada calidad y un reducido nivel de mermas en comparación a otras opciones, ha hecho que el sistema mantenga un crecimiento constante durante los últimos años y con buenas previsiones para los venideros, en los que se espera mantener un crecimiento medio del 4-5%, preferentemente en paises emergentes.

De acuerdo con recientes estudios en los que se investiga la evolución de la flexografía en un mundo que camina hacia lo digital, este sistema de impresión concentra hoy en día el 92% de su producción en el packaging, siendo el resto correspondiente a otras aplicaciones; como elementos de seguridad, productos farmacéuticos o electrónica impresa, donde existen grandes oportunidades y presenta una demanda con un muy elevado crecimiento en los próximos años. Estos estudios también indican que, de la producción mundial de packaging impreso por flexografía, aproximadamente el 50% se concentra en el cartón corrugado, el 35% en el embalaje flexible, 14% en etiquetas y el 1% en folding carton y otras aplicaciones.

La influencia de los países emergentes, donde el desarrollo de sus economías está cambiando rápidamente los hábitos sociales y haciendo incrementar el consumo de productos envasados, está teniendo un impacto muy importante en la demanda de packaging y esto, a su vez, beneficia a la flexografía como el sistema de impresión mas atractivo.

Esta situación empuja al sector a superarse a sí mismo continuamente y con ello se están logrando grandes avances en calidad y reducción en los costes de producción, así como acceder a aplicaciones específicas antes alejadas de las posibilidades de este sistema de impresión.

La consecución de un alto estándar de calidad y consistencia en la impresión y la obtención de un mayor margen de beneficio son los retos a los que nos enfrentamos cada día. Para ello, tecnologías como Kodak Flexcel NX, o Kodak Flexcel Direct permiten al sector obtener mas cuota global de mercado, principalmente en aplicaciones que tradicionalmente han estado posicionadas preferentemente en el huecograbado.

Portfolio de tecnologías flexográficas de Kodak:
http://graphics.kodak.com/US/en/Product/Flexographic/default.htm

viernes, 3 de mayo de 2013

Camisas ITR de alta calidad con Kodak FLEXCEL DIRECT

Durante el evento sobre flexografía organizado por Kodak y realizado en Barcelona coincidiendo con la celebración de Graphispag Digital 2013, fue muy grato para mi el tener la ocasión de hablar a representantes de empresas y profesionales de ámbitos diversos de nuestro sector sobre la nueva innovación tecnológica que Kodak presenta para la elaboración de camisas ITR de grabación directa orientadas a la impresión de envase y embalaje flexible con altos requerimientos de calidad gráfica y productividad. Quiero compartir con vosotros algunos apuntes sobre lo comentado durante mi exposición en relación a este avanzado sistema, el cual representa una evolución muy importante respecto a los conceptos tradicionales de grabación láser directa.


La utilización en la impresión flexográfica de camisas grabadas en continuo sobre elastómero es un concepto que, pese a estar presente en el sector desde hace bastantes años, podemos decir que es ahora cuando empieza a ser una opción a tener en cuenta por impresores y fotomecánicas. Tanto fabricantes de soluciones de preimpresión como de maquinaria de impresión tienen presente esta tendencia en el desarrollo de sus tecnologías y Kodak también está dedicando sus recursos en ofrecer alternativas innovadoras en este campo con el sistema de grabación directa sobre elastómero Kodak Direct Engraving.



Las ventajas competitivas del uso de camisas en continuo son varias, destacando:
- Impresiones mas rápidas y largas
- Reducción en los tiempos de cambios y ajustes
- Registros de color mas precisos
- Mayor estabilidad en la impresión.
- Reducción de mermas durante el tiraje, etc.

¿Y cual es la razón por la que utilizar el elastómero en lugar del polímero en este concepto de grabación directa de camisas?.
Razonas hay varias, pero me centraré en dos de ellas; la primera está relacionada con el concepto de grabación y la segunda con el rendimiento en la impresión.



1ª.- La grabación directa precisa de un sistema capaz de generar un haz láser suficientemente potente como para, literalmente, esculpir en relieve los elementos de la imagen sobre el material del grabado. Esta función se realiza de forma directa; es decir, sin ningún otro proceso intermedio, como pasa con los sistemas tradicionales poliméricos que requieren de un lavado con solventes para diluir las zonas de no impresión.
Puesto que el concepto de grabación se basa en desintegrar el material para conformar la estructura de los elementos de la imagen, la potencia del láser y la capacidad que tenga el material de ser "pulverizado" son fundamentales, como lo es también que ambos puedan garantizar la definición e integridad de la estructura obtenida. Es por este motivo que en la grabación directa se utiliza el elastómero, ya que el polímero no responde adecuadamente a este concepto, mientras que elastómero sí lo hace y aporta además otras ventajas de las que hablaré mas adelante.

2ª.- El polímero es, por sus características, un mal transmisor de tinta en la impresión. Es por este motivo que debemos realizar determinados tratamientos superficiales para que tenga la adecuada capacidad de transferencia en impresión. Por otra parte, cuando las condiciones de impresión son complicadas y/o agresivas para el grabado, los elementos mas sensibles se ven fácilmente afectados por los efectos abrasivos que pueden producirse, que vienen derivados principalmente por el contacto con el anilox o con el propio sustrato y por el ataque de algunos componentes químicos en determinadas tintas; estos efectos perjudican notablemente a la consistencia y al resultado general. Es por esto que no siempre el polímero es la opción mas adecuada para obtener el mejor rendimiento en la impresión flexográfica, sobre todo cuando se trata de trabajos orientados s largas tiradas o a trabajos que presentan dificultades técnicas relacionadas con la estabilidad o el registro.
Sin embargo, el elastómero es un material que, con la formulación adecuada, responde muy bien a la grabación láser directa y a su posterior utilización en la impresora. Es por esto que Kodak, aprovechando sus desarrollos avanzados en tecnologías láser, software y materiales, ha elaborado una formulación propia de elastómero que permite extender sus características inherentes para obtener, en combinación con el equipamiento láser y el software 3D, unos superiores resultados en reproducción e impresión, tanto en altas lineaturas como en la obtención de elementos aislados, textos pequeños, lineas muy finas, etc., todo ello con colores densos e impactantes.
Por otra parte y a diferencia del polímero, este desarrollo de elastómero Kodak ofrece una extraordinaria capacidad de transmisión de tinta sin necesidad de ningún tratamiendo especial post-grabación, garantizando unas coberturas y densidades muy superiores y estables, ya que se fabrica y entrega con la rugosidad superficial específica para conseguir con ello resultados de impresión uniforme en sólidos y transiciones tonales suaves y limpias.

El objetivo de Kodak es convertirse en el referente tecnológico del sector flexográfico y ya casi nadie discute que ha conseguido posicionarse como tal en muy poco tiempo gracias principalmente al concepto Kodak Flexcel NX, pero debía incorporar una solución accesible y eficiente también para la obtención de grabados sobre camisas ITR, completando junto con Flexcel NX y los flujos de trabajo automatizados PRINERGY Powerpack, un portfolio de soluciones innovadoras que cubre con alta eficiencia la mayor parte de necesidades en la preimpresión flexográfica. En este sentido, Kodak presentó en Drupa de manera oficial la tecnología Kodak Flexcel Direct Engraving, que a diferencia de los conceptos láser tradicionales, permite ser orientada a un amplio rango de aplicaciones en alta calidad; como embalaje flexible, bolsas, folding, tissue, etiqueta, envoltorio, etc., ofreciendo la posibilidad de trabajar tanto en modo camisa InTheRound o en modo plancha, aplicando lineaturas de 175lpi y un control tridimensional absoluto de la grabación.

Kodak es la única firma a nivel mundial que ofrece una solución completa en todas sus propuestas para flexografía, incluyendo CTP, software y consumibles. El sistema Flexcel Direct representa lo último en tecnología de grabación directa; es un concepto abierto y basado en la productividad, la eficiencia energética y la alta calidad. Trabaja hasta un ancho de 1.600 mm con un desarrollo máximo de grabación de hasta 1.067 mm, consta de un flujo de trabajo automatizado 3D e incorpora un sistema muy eficaz para la evacuación de resíduos de la grabación y olores en la sala. Su sistema de carga en voladizo con escotilla integrada permite una carga rápida y una preparación sencilla y segura. El cabezal realiza una revisión automática de la superficie a grabar antes de iniciar el proceso, pudiendo detectar con antelación defectos que puedan afectar al resultado.

El concepto Flexcel Direct utiliza una composición multicanal de diodos láser que es mucho mas rápida y precisa que los tradicionales conceptos de grabación directa YAG o CO2. Con 915nm y unos extraordinarios 1289W de potencia, frente a los 600-700W habituales en la mayoría de equipos, permite obtener de dos a tres veces mas productividad que cualquier otro concepto existente en el mercado. Gracias a su capacidad de redundancia, este concepto multicanal permite seguir trabajando con normalidad en el caso de perder alguno de los diodos que componen los dos cabezales de grabación con los que cuenta el equipo.
El material elastómero de Kodak es compatible con tintas de base solvente, agua o UV y altamente resistente a la utilización de tintas con componentes químicos agresivos.

Estamos ante un sistema que permite la reducción drástica del número de procesos en la elaboración del grabado, con el consiguiente ahorro en el consumo energético necesario y la completa eliminación del uso y tratamiento de solventes químicos. Kodak Flexcel Direct es una competitiva y efectiva combinación de productividad y coste en la elaboración de grabados flexográficos sobre camisas ITR para trabajos de alta calidad.


lunes, 22 de abril de 2013

Reflexiones flexográficas II: ¿Puedo mejorar?


Mi padre era un autodidacta, un hombre que se hizo a sí mismo con grandes dosis de esfuerzo, ilusión y humildad. Lo hizo con tesón hasta conseguir destacar en aquello que mas le apasionaba: la electrónica. Cuando la situación económica le obligó a emigrar, se llevó consigo la base técnica y la actitud necesarias para abrirse camino en esa profesión; un entorno muy distinto al que tengo yo y al que probablemente tendrá quien está ahora mismo leyendo estas reflexiones. De mi padre me quedaría con muchas cosas, pero sobre todo con sus ansias por aprender y con su disposición por mejorar continuamente.
Me acordé de mi padre cuando me decía recientemente un empresario de artes gráficas dedicado a la impresión de embalaje flexible que su empresa apuesta por la "mejora continua" en todos sus procesos para obtener las necesarias "eficacias y eficiencias" en la producción; la mejor estrategia para alcanzar los objetivos generales y con ello la mayor rentabilidad de su negocio. Nada que objetar a esa perspectiva, por supuesto.
Ser "eficaz" es ser capaz de realizar un cometido y ser "eficiente" es conseguir o superar con ello un resultado predefinido. Contextualizando esto en el entorno de las artes gráficas en general y en la impresión flexográfica en particular, nos encontramos con que no es nada fácil obtener un resultado óptimo en la producción gráfica, básicamente por que la eficiencia y eficacia se ven muy dificultadas por factores de difícil control.
Volviendo a mi padre; él trabajaba con valores resultantes "predecibles", así cuando fabricaba una fuente de alimentación, sabía que entraría una corriente alterna de 100/220V, y tal como estaba configurada, esta le daría una salida de corriente continua de 5/12V, por poner un ejemplo. Para ello tenía definidos unos componentes necesarios que darían ese resultado; un resultado predecible y necesario para que el aparato al que se conectaría pudiera realizar su función.
La "función", en este caso gráfica, de un envase o embalaje flexible es la de generar un impacto visual atractivo que permita captar la atención del cliente en el punto de venta, informarlo sobre el contenido del envase y crearle, en conjunto, una imagen positiva de marca. Estas necesidades delimitan los retos que debe asumir cualquier impresor flexográfico y en los últimos años, esos retos se han visto muy reforzados por diversos motivos.
Como pasa en la electrónica y salvando las distancias con el contexto gráfico, obviamente en la impresión flexográfica también es preciso cumplir con la funcionalidad a la que está dirigida, sin perder de vista las muchas condicionantes que se dan y que son propias del sistema de impresión, así como las implicaciones que estas condicionantes tienen sobre el objetivo de obtener un resultado que cumpla con los requisitos establecidos por el cliente y que esté alineado con la previsión de costes y márgenes correspondientes.
Con todo ello, la predecibilidad en la flexografía es un factor igualmente determinante, ya que sin predecir un resultado, difícilmente se podrá ser eficaz y por extensión eficiente, por lo que el único camino que nos puede llevar a un resultado satisfactorio pasa por ser capaces de conocer como imprime nuestra máquina y cuales son sus límites y posibilidades reales, adelantándonos a las dificultades que se presentarán y estableciendo con antelación los ajustes necesarios.
En este sentido y como profesional que cree conocer las tecnologías Kodak y otras complementarias existentes en el sector, me atrevo a asegurar que con el conjunto de estas soluciones el impresor dispone ya de las herramientas necesarias y adecuadas para conseguir el objetivo, solo falta añadir las necesarias dosis de esfuerzo, ilusión y disposición de mejora que posiblemente hayamos ido dejando por el camino por algunas decepciones pasadas, unas decepciones que tal vez fuesen el resultado de utilizar unos planteamientos equivocados o tal vez fuese otra la razón. No obstante, lo fundamental es hacerse una pregunta..., ¿puedo mejorar?.
Yo creo que siempre se puede mejorar en flexografía y ahora mas que nunca, el primer paso es querer hacerlo.

sábado, 20 de abril de 2013

Reflexiones flexográficas

Muchos años después de que la flexografía diera un salto importantísimo con la aparición de las tecnologías de planchas LAM, un salto que recientemente ha tenido un nuevo impulso con la irrupción de innovaciones como Kodak Flexcel NX, es ahora que vemos como este sistema de impresión se ha convertido definitivamente en una alternativa real al huecograbado, siendo capaz de obtener unos niveles de calidad semejantes, pero con las ventajas añadidas que ofrece este sistema de impresión.
Pues bien..., comentaba hace unos días a un impresor que hay veces en las que pienso que los profesionales que llevamos acumulados muchos años en este sector, tantos que ya nos empieza a costar reconocerlos, llevamos (no sin un cierto orgullo) alguna que otra cicatriz moral por las dificultades vividas a la hora de cumplir con determinadas expectativas de calidad y productividad en la impresión durante ese tiempo.
Y es que ciertamente hemos sido testigos y partícipes de esa gran evolución en la flexografía, pero víctimas también de nuestras propias dificultades para entender este nuevo contexto y evolucionar con ello adecuadamente. Tanto es así que, desde mi punto de vista, vemos pasar avances y mas avances tecnológicos sin haber sido capaces de implementarlos correctamente y sin sacar de ellos el rendimiento que sin duda pueden generar.
Creo que hemos tenido una cierta tendencia a obsesionarnos en un enfoque equivocado sobre nuestro objetivo, tal vez sea ese el motivo por el que nos empeñamos en compararnos con el punto de referencia ideal, aquel que siempre hemos querido alcanzar en flexo y cuando lo hemos conseguido (casi siempre por casualidad y a costa de horas, material y coste desperdiciados), lo hemos utilizado para, de algún modo, satisfacer nuestro maltrecho ego profesional diciendo lo de... "estamos imprimiendo con una calidad de huecograbado", o aquello otro de..."estamos al nivel del offset". Y con eso damos por entendido que el éxito ha sido incontestable y estamos en el camino correcto para alcanzar nuestros objetivos de competitividad.
Pero no..., es que hay algo que parece no acabar de entenderse, cierto es que no en todas las empresas, pero sí en muchas..., y es que el reto no es imprimir como el offset, ni tampoco hacerlo como el huecograbado, el reto es imprimir con mucha calidad, sí..., pero también hacerlo de manera suficientemente eficiente como para con ello rentabilizar la producción y alcanzar el rendimiento en el resultado que realmente exige el comprador de impresión y que exige también la imprescindible rentabilidad del impresor.
Y cuando se dice esto, es entonces que cuesta reconocer esa realidad, ya que por lo visto TODOS trabajamos para ser mas rentables, eso por supuesto..., y la prueba de ello es que exprimimos el ahorro de costes en factores tan "decisivos" en la impresión (entiéndase la ironía) como el coste de la preimpresión, que en la mayor parte de paises es suministrada por servicios externos, creyendo con ello que con ahorrar un 10% en el precio de las planchas vamos a reducir sensiblemente los costes totales con una convicción basada en que el riesgo de una baja calidad de esta parte del proceso no es peligroso, y que nuestra habilidad y buen hacer en la máquina impresora podrá corregir las posibles deficiencias o inconsistencias que se produzcan en la impresión; eso sí... olvidando por completo que el coste de un juego de planchas respecto del global de un tiraje de embalaje flexible en flexografía pueda ser proporcional al mordisco de un niño a una manzana, entendiendo la manzana como el total que supone esa fabricación. Y al final, el riesgo se hace presente en forma de un exceso de mermas por una mala preimpresión que supone mucho mas coste que ese 10% del mordisco que queremos ahorrar.
Entiendo la mirada un tanto extraña del impresor al que confesé este parecer, pero es que creo que si la impresión flexográfica está en "primera división" y quiere jugar con los mejores, esto exige compromisos, sin duda alguna los de dar el mismo nivel en calidad, pero también de consistencia y repetibilidad de la misma. No es dificil de aceptar entonces que en flexografía ese es un reto muy importante, que implica el trabajar de otra manera y reconocer la necesidad de cumplir con unas reglas en producción basadas en unos parámetros definidos, como respetar la densidad de referencia,  trabajar con un anilox limpio y adecuado, unas tintas en buenas condiciones, unas viscosidades controladas, unos adhesivos correctos, una buena tecnología de planchas o sacar el densitómetro del fondo del cajón, quitarle el polvo acumulado por el poco uso y dejar de lado el ajuste del color basado en el buen criterio colorimétrico del ojo del maquinista, con todo el respeto al maquinista, por supuesto.
Este es el mejor modo de abaratar los costes: el "ser eficientes imprimiendo correctamente", esto nos permitirá aprovechar las ventajas que esas nuevas tecnologías nos aportan, convirtiendo al proveedor de preimpresión en una aliado que nos ayude y aconseje en ese objetivo, no en un simple suministrador de planchas.
Sin dejar de aceptar que estas opiniones puedan ser discutibles o matizables, espero que al menos invite a reflexionar sobre como debemos plantear los distintos procesos que participan en la impresión flexográfica, sobre todo ahora que el nivel de exigencia es tan alto que resulta muy difícil mantener margenes razonables. 

lunes, 15 de abril de 2013

Innovación tecnológica Flexcel NX para la impresión flexográfica

 

El consumidor, cada vez más escaso de tiempo, está mas influenciado por el primer impacto visual del producto ante la decisión de compra. El minorista tiende a hacer más atractivas las compras del cliente facilitando el contacto y acceso al producto. Y los propietarios de marcas invierten en packaging innovador para reforzar el atractivo en el lineal. Estos buscan, además, una correlación de colores uniforme entre sustratos, tiradas, ubicaciones y tecnologías de impresión, más personalización. Los convertidores centran sus esfuerzos en la calidad, productividad y reducción de costes en un contexto de respeto al medioambiente y a la marca cada vez más exigente; quieren una impresión más rentable en tiradas cortas. Kodak responde a estos desafíos con su tecnología Flexcel NX.

Desde mi punto de vista, el concepto de plancha flexográfica digital tradicional LAM, por su concepto técnico, tiene ciertas dificultades para responder adecuadamente a las nuevas exigencias del mercado que vienen delimitadas por la inconsistencia en el proceso flexográfico, la dificultad en ajustar el color de impresión a la prueba, la falta de predecibilidad en los resultados entre trabajos o repeticiones, la tendencia al ensuciamiento de la impresión, las típicas roturas de transiciones tonales, una densidad insuficiente o inestable, un espacio de color reducido, preimpresión muy compleja y excesivos tiempos improductivos y mermas por ajuste.

 

La tecnología LAM

Los puntos de la plancha digital LAM tienen la cabeza redondeada y forma acampanada debido a la inhibición del oxígeno en su formación. La superficie es propensa al desgaste, especialmente los puntos de altas luces. Además, es fácil que se formen puntos inestables y la impresión se hace impredecible. La cabeza redondeada no define totalmente el área del punto y es propensa a crecer por el efecto de la presión en máquina o por el comportamiento de la tinta. Todo ello hace que la calibración se haga extremadamente difícil.
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A la izquierda, inhibición por oxígeno en la plancha digital tradicional (LAM, planchas digitales tradicionales). La presencia del oxígeno durante la polimerización inhibe la formación del punto y crea una estructura característica que es sensible al desgaste y tiene un área de impresión poco definida. A la derecha,  el sistema Flexcel NX evita el efecto inhibidor del oxígeno. La ausencia de oxígeno crea puntos de estructura consistente y cabeza plana con superficie de impresión claramente definida de hasta 10 micrones de diámetro.

 

Flexcel NX consigue más con la flexografía

Kodak responde a las nuevas exigencias del mercado y a las necesidades del impresor flexográfico superando las limitaciones técnicas tradicionales, mejorando el impacto visual, estabilizando la impresión, reduciendo los costes de producción y disminuyendo los desechos.
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Tecnología de cabezal térmico Kodak Squarespot.

 

¿Qué es el sistema Flexcel NX?

El sistema Flexcel NX de Kodak consta de:
CTP Kodak Trendsetter NX SquareSpot
Laminador Kodak Flexcel NX
Software Kodak TIFF Front End
Tecnología de texturización Kodak DigiCap
Film digital térmico de laminación TIL
Planchas flexográficas Kodak Flexcel NX

También:
Tecnologías de tramado Kodak (Maxtone, Hyperflex y Staccato Screening).
El sistema Flexcel NX evita el efecto inhibidor del oxígeno, ya que la ausencia de oxígeno crea puntos de estructura consistente y cabeza plana con superficie de impresión claramente definida hasta 10 micras de diámetro.
Al no existir oxígeno, tampoco hay retracción del punto. La estructura adquiere forma de cono, con una base abierta y resistente. La cabeza del punto es plana y con un tamaño y forma idénticos al punto generado digitalmente. La reproducción es 1:1:1.
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Las ventajas de la laminación NX.
La exactitud de la reproducción 1:1:1 permite dibujar en la plancha incluso la forma del propio pixel, con lo que tenemos un amplio control y predicción de los resultados.
A diferencia de la plancha digital LAM, la plancha digital Flexcel NX tiene un calibre idéntico en todo el rango tonal e igual al de la altura de los sólidos, eso permite una mayor uniformidad en las presiones de máquina.

 

La densidad del color, el otro desafío a superar

Existen limitaciones con las tintas, especialmente con aquellas de base solvente sobre plásticos (densidad insuficiente, transferencia de tinta deficiente y limitado espacio de color). Dichas limitaciones significan una pérdida del impacto visual respecto del huecograbado o una impresión carente de brillo. Además, en ese contexto es necesario utilizar muchos colores especiales y dividir un mismo color en varias planchas. Otra de las limitaciones es que suelen ser necesarias tintas más caras o se requiere un mayor aporte en los anilox.
El desafío es conseguir una mejor transferencia de tinta, ya que resolviendo los problemas con la transferencia de tinta en sólidos y a lo largo de todo el rango tonal se obtendrá un mejor resultado en la apariencia visual y contraste, se reducirá la necesidad de colores especiales y se podrá imprimir a mayores velocidades sin variaciones de densidad. Y en cuanto a costes, los resultados serán mejores al mismo o menor precio.
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Sistema Kodak Flexcel NX.


¿Cuál es el problema con la plancha digital LAM?
La dificultad de controlar la correcta transferencia de tinta entre el anilox y la plancha y de la plancha al sustrato es uno de los principales problemas relacionados con la inconsistencia de la impresión flexográfica. La texturización de la superficie de la plancha es bien conocida como una alternativa para la mejora en la impresión de sólidos para casos concretos y se ha utilizado con diferentes métodos, tanto mecánicos como digitales, pero ninguno de ellos ha obtenido grandes progresos o ha resultado lo suficientemente consistente.

 

Kodak DigiCap NX Screening resuelve el problema.

Kodak DigiCap NX Screening aprovecha la alta resolución del sistema NX para filmar y formar una microtextura a lo largo de toda la superficie de impresión. El patrón es extraordinariamente pequeño y uniforme (5x10 micras) y es aplicado en todo el rango tonal. Se consigue a través de utilidad de software incorporada al sistema NX y su aplicación es opcional y sencilla sobre la filmación a través del control específico en el software Kodak Tiff Front End.
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A la izquierda, plancha digital Flexo LAM sin texturización. A la derecha, plancha Flexcel NX con textura DigiCap NX.
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 A la izquierda, plancha digital Flexo LAM con textura convencional. A la derecha, plancha Flexcel NX con textura DigiCap NX.
Kodak DigiCap NX no solo es para áreas de sólidos. La alta densidad a lo largo de todo el rango tonal significa expansión del gamut de color.
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Ventajas de Kodak Flexcel NX:
  • Impresión consistente de embalaje flexible con calidad de huecograbado.
  • Impresión a mas de 200 lpi o uso de tramas estocásticas de 20 micras.
  • Incremento de la densidad sin cambiar anilox o tinta.
  • Alto contraste y rango tonal completo para impacto visual máximo.
  • Expansión del gamut de color.
  • Mayor número de colores especiales reproducibles en CMYK
  • Puerta abierta a co-impresión de diseños.
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lunes, 8 de abril de 2013

Nuevos desafios del impresor flexográfico

Durante estos tres últimos años, tiempo que llevo como responsable de la cuenta de flexografia de Kodak en Iberia, he sabido reconocer el acierto de esta compañía al haber logrado percibir la realidad del sector flexográfico, focalizando los esfuerzos en el desarrollo de soluciones innovadoras que realmente se adapten a las nuevas tendencias que estaban y están llegando.
¿Qué tendencias son esas?. Desde mi punto de vista y creo que desde el del impresor de packaging en general, esas tendencias son las que marcan las necesidades del propietario de marca, cada vez mas condicionado por unos hábitos del consumidor muy dados al cambio y a verse afectados por diferentes factores, mas aún en estos tiempos en los que la crisis global está haciendo estragos en la economía familiar.
Es por este motivo que creo en que una tecnología de plancha orientada al impresor flexográfico debe ser capaz de responder principalmente a tres necesidades: la calidad de la impresión, la consistencia de esa calidad y su consecución dentro de unos costes predeterminados.
Cuando un profesional de la flexografía habla de calidad de la impresión, tal vez tenga tendencia natural a centrarse excesivamente en los aspectos artísticos del resultado: si este nos resulta agradable, si hemos conseguido unas transiciones tonales limpias, unos colores vivos, unos textos nítidos, etc. Sí..., ya sé que somos profesionales de las artes gráficas y las "Artes Gráficas" son también eso..., pero debemos recordar que un impresor flexográfico no tiene como meta la obtención de una "obra de arte", su meta es la consecución de los requerimientos establecidos por su cliente en base a unas "funcionalidades" concretas del envase. Entre esas funcionalidades, obviamente, están las relacionadas con el diseño gráfico y el color, ambos pensados explícitamente para captar la atención del consumidor en el punto de venta. Y en esto estamos..., pero no podemos obviar otros valores que son fundamentales; como el ser capaces de poder mantener ese buen resultado de manera estable durante toda la tirada, poder repetirlo en una segunda o tercera entrada en máquina, implementar este resultado como un estándar para el resto de trabajos o garantizar el respeto a la marca, siempre sin olvidar que esos resultados deben ser obtenidos con unos costes limitados y dentro de unos parámetros medioambientales establecidos.
Kodak entendió esto muy bien y decidió diseñar una herramienta capaz de sacar a la flexografía de alto nivel de un estancamiento que le impedía responder adecuadamente a estos nuevos desafio. Y Kodak Flexcel NX nació para responder de manera adecuada a esas tres necesidades del impresor que comentaba anteriormente:

1.- La calidad de la impresión.
Dotando al impresor de un concepto de plancha de alta definición, capaz de ofrecer una capacidad de reproducción del 100% (hasta el mismo pixel del archivo digitaL), con puntos de estructura estable, con diametros de hasta 10 micrones que llevan las posibilidades de reproducción en plancha hasta el rango tonal completo con lineaturas de hasta 300Lpi.

2.- La consistencia.
Si en algo se ha caracterizado la flexografía a lo largo de los años ha sido en su inconsistencia, sobre todo cuando los requerimientos de calidad exceden de un cierto nivel. Con los nuevos requerimientos existentes, esa inconsistencia se ha convertido en el principal desafío para un impresor flexográfico, entre otras cosas por que es lo que suele determinar la viabilidad y rentabilidad del tiraje.
Esa inconsistencia viene principalmente dada por las variables que afectar a la propia reproducción de la imagen en la plancha, a su integridad durante el proceso de impresión y al modo en el que transmitimos esa imagen en el sustrato.
Kodak Flexcel NX, con su insuperable capacidad de reproducción del archivo digital, la estructura de punto cónico con cabeza plana y la increiblemente precisa microtexturización DigiCap de 5 micras en la superficie de tramas y sólidos, permiten obtener un resultado estable y definido, con transiciones limpias y con colores intensos para un resultado realmente predecible en flexografía. Todos ellos son aspectos fundamentales para garantizar esa consistencia y establecer un estándar de calidad acorde con las necesidades de marca.

3.- Los costes.
Un concepto de impresión poco predecible e inconsistente es un agujero sin fondo en términos de coste para un impresor. En la medida que controlamos y reducimos los tiempos de ajuste, las paradas de máquina, la carga de tinta,  la utilización de mas pigmentación, las mermas de ajuste en sustrato y tintas, las horas del tiraje, los costes de energía, el número de colores o extendemos la durabilidad de las planchas, generamos una ahorro en los costes que es vital y definitivo para el impresor.
Si nos fijamos en todos estos puntos, veremos que la mayoría de ellos, por no decir todos, guardan directa o indirectamente relación con el funcionamiento de la plancha en el cuerpo impresor. Kodak ha resuelto eficazmente muchos de estos problemas con Flexcel NX, llevando a la impresión flexográfica, de manera real e indiscutible, a las cotas de calidad y rentablidad que exige hoy en día el mercado.





jueves, 4 de abril de 2013

Jornada Flexográfica de KODAK en Barcelona en 18 de Abril frente a Graphispag Digital


Me complace mucho informaros de que coincidiendo con la celebración del evento Graphispag Digital, donde Kodak tendrá un stand con sus novedades en este ámbito, organizaremos también una jornada técnica sobre flexografía en el Hotel FIRA CONGRESS, ubicado justo frente a la feria. En esta jornada tendré ocasión de presentar las distintas soluciones que Kodak está introduciendo con un extraordinario éxito en el sector flexográfico y en concreto sobre Flexcel NX, que ha roto los esquemas que teníamos establecidos convirtiendose en el nuevo estándar de la alta calidad y productividad y en el referente a seguir.
No solo tendremos ocasión de presentar esta exitosa tecnología, sino también la solución Kodak Flexcel Direct Engraving, el sistema de grabación de camisas en continuo y planchas en modo directo 3D que sorprendió durante Drupa y con el que Kodak propone un nuevo concepto de grabación directa basada en la alta productividad, la calidad y la reducción de costes.
Si estáis interesados en asistir podéis dirigiros a mi email: miguelangel.beltran@kodak.com y con gusto os haré llegar un link para que podáis inscribiros. Os adelanto el folleto promocional de esta jornada en el que veréis las temáticas que abordaremos.
Os espero.






lunes, 3 de septiembre de 2012

Las principales razones para utilizar Kodak Flexcel NX en la flexografía de alta calidad.

El mercado del packaging sigue imponiendo sus reglas de juego a la industria flexográfica, que continua replanteándose a sí misma constantemente, en un ir y venir de alternativas no siempre exitosas, para poder competir de tú a tú con cualquiera de las opciones existentes.

El usar la última tecnología para conseguir las metas no es siempre garantía de éxito, esto es así por que en nuestro terreno de juego existen unos mandamientos propios que hay que respetar. Reglas físicas que el propio sistema establece y que su incumplimiento significa algo así como un "pecado mortal" para los que quieren asumir el reto de mejorar y añadir valor.

¿Significa esto que el simple respeto y superación de esas reglas supone necesariamente la obtención del deseado resultado?; desde mi punto de vista creo que no. El superar determinados aspectos físicos que influyen de manera directa o indirecta en el resultado de la impresión no son necesariamente garantía de éxito, como no es garantía de éxito el utilizar el mejor sustrato, la mejor tinta, la mejor plancha o la mas alta tecnología mecánica en la impresión.

Lo que realmente garantiza el éxito en la impresión flexográfica es nuestra capacidad de asumir el compromiso por entender su funcionamiento para manejar todas esas herramientas de manera correcta, entendiendo que se debe respetar el equilibrio entre lo que podríamos llegar a hacer y lo que debemos hacer en base a criterios de viabilidad productiva. Dicho de una manera mas sencilla: estamos aquí principalmente para conseguir cumplir adecuadamente con todos los requerimientos exigidos por el comprador de impresión, (entre los que se incluye la alta calidad de impresión, por supuesto, pero también otros como el respeto a su marca, el impacto visual, la uniformidad y consistencia, los aspectos técnicos del envase, el coste o el plazo de entrega). No estamos para ganar un concurso, sino para ganar la satisfacción del cliente en base a todos esos parámetros.

Aunque resulte una obviedad decirlo, es en la habilidad que tenga el impresor de conseguir todo ello antes que su competencia y con menos recursos (y coste) implicados, donde están las posibilidades verdaderas de éxito.

¿De qué modo Kodak Flexcel NX aporta valor añadido al impresor para afrontar el reto?, pues de la mejor manera posible, ayudándole a superar de forma adecuada aquellas variables de la impresión que son las responsables, directas o indirectas, de los principales desafíos en máquina.

Si hay que destacar las mejores capacidades de esta tecnología, yo las resumiría en los siguientes apartados:

- Tecnología de fácil implementación, alta productividad y fiabilidad.
- Reproducción en plancha del 100% del archivo digital con puntos de hasta 10 micrones.
- Lineaturas consistentes superiores a las 200Lpi en plancha y rango tonal completo.
- Impresión mas nítida y transiciones tonales suaves y completas.
- Sólidos intensos y uniformes con menor capa de tinta.
- Reducida ganancia tonal con incremento de densidad en sólidos de hasta 0.4.
- Colores blancos de mayor opacidad e intensidad en una sola pasada.
- Reducción del número de colores por trabajo sin mermar la calidad de la impresión.
- Menor tiempo de preparación de la impresora, reducción de paradas de máquina.
- Reducción de las mermas de fabricación, del consumo de tinta, planchas y energía.
- Reducción del impacto medioambiental.


Miguel Ángel Beltrán

Sistema KODAK Flexcel NX


viernes, 31 de agosto de 2012

La flexografía sigue abriéndose camino en el mundo del packaging

Lejos queda aquella visión sobre la flexografía que la relacionaba con los trabajos de menor exigencia de calidad. Ahora que el packaging forma parte mas que nunca de nuestras vidas y que ya nos cuesta entender un producto que no esté debidamente envasado e identificado, ahora que los consumidores somos tan inquietos y cambiantes en nuestros hábitos de compra que obligamos a la industria a innovar constantemente para captar nuestra atención..., es ahora cuando por sus capacidades de utilización en un amplio rango de sustratos, por la posibilidad de enlazar en línea operaciones de conversión y por su menor coste operativo frente a otras opciones, la flexografía pasa por un momento francamente excelente, pese a sufrir también el rigor de la crisis económica.

Mientras que la impresión digital adquiere cada vez mayor presencia, la flexografía continua la senda de crecimiento sostenido que mantiene desde hace muchos años; moderado por la coyuntura general, pero consolidándose día tras día como el proceso principal para muchas aplicaciones de packaging, siendo este el principal destino de este sistema de impresión.

Según estudios recientes sobre el mercado global del packaging, la flexografía se utiliza aproximadamente en el 60% del total de producto impreso. En términos de facturación se reparte en el 48% para cartón corrugado, 32% para embalaje flexible, 18% para etiquetas y 2% para cartoncillo plegado, no obstante y en términos de volumen de trabajo, la proporcionalidad es distinta debido a las diferencias entre estos segmentos de mercado.

El índice de utilización de la flexografía varía significativamente en función de la zona, siendo Europa y Norte America las que cuentan con un mayor número de instalaciones. Por otra parte y aunque la presencia de la flexografía en la mayoría de paises emergentes es aún modesta, mantiene un importante crecimiento por el potencial consumidor de su población, que empieza a incrementar de manera importante la compra preferente de productos envasados.

A medida que esta tendencia se consolida, esto va afectando positivamente en la adopción de la flexografía como medio de impresión de packaging, reforzado por la mejora sustancial que han experimentado los niveles de calidad y consistencia de la misma en los últimos años, sobre todo con la aparición de importantes innovaciones tecnológicas como Kodak Flexcel NX, que han supuesto una revolución en este campo.


Miguel Ángel Beltrán







El desafio de producir packaging impactante en flexografía

Los nuevos desafíos existentes para la flexografía parten de la necesidad de hacer mas atractivo el envase en el lineal, de reforzar la identidad del producto y de relacionar esa identidad y atractivo con la marca del fabricante, algo fundamental para que el consumidor lo identifique. Estos requerimientos lógicos del packaging están revolucionando el sector flexográfico.

En el ámbito del cartón corrugado se añaden otras dificultades a superar, como la obtención de una alta calidad sobre soportes difíciles, tanto en la impresión de colores directos, como en colores process. En ambos se está exigiendo la obtención de elevados estándares en gráficos y colores corporativos.

Obviamente y tal como pasa en otros segmentos de la industria gráfica, los principales objetivos del impresor flexográfico especialidado en cartón ondulado son la eficiencia, la obtención de colores impactantes, la consistencia o la calidad. Las nuevas innovaciones tecnológicas de Kodak para la flexografía están enfocadas claramente en atender esos cuatro objetivos: "Ser mas eficiente para atender mejor los requerimientos del mercado, controlando mejor los costes del proceso de producción. Ofrecer colores vibrantes que generen el impacto visual requerido y la diferenciación del producto. Producir packaging de una calidad consistente a través de una impresión flexográfica realmente predecible y de alta calidad o implantar un nuevo estándar de calidad en la impresión flexográfica equiparable al offset, pero con las ventajas propias de la flexografía".

Tal vez la primera pregunta que un impresor flexográfico quiera hacerse para mejorar su estándar de calidad no debería basarse en decidir donde realizar una inversión que le lleve de su nivel actual a uno superior, tal vez sería mejor preguntarse como podría llegar a hacer mucho mas con lo que ya tiene.

Le invito a dar un paseo por KODAK Flexo Solutions, donde podrá ver su catálogo de soluciones en automatización de procesos, CTP´s y planchas flexográficas de alta resolución. Creo sinceramente que las posibilidades que ofrece la tecnología Kodak para la impresión flexográfia no le decepcionarán.

Miguel Ángel Beltrán






domingo, 26 de agosto de 2012

Mis sensaciones positivas sobre el sector del embalaje flexible.

El impacto de la crisis económica en el sector del packaging está condicionando y mucho el desarrollo de nuestro sector, obligando a las empresas a reformular sus planteamientos productivos para tratar de afianzar su posicionamiento frente a una situación de reducción de la demanda, presión de los costes y exigencia cada vez mas alta por parte de los clientes.

La necesidad de atender esta nueva situación pasa por la obligación de una mejora sustancial de la productividad y un control exhaustivo de los costes, pero a menudo esto no es suficiente.

En el ámbito del embalaje flexible hace ya tiempo que los impresores convertidores están teniendo muy serias dificultades para acceder a los pedidos importantes que solicitan las grandes marcas, muy interesadas en trabajar de manera global con sus proveedores de packaging, con lo que finalmente son únicamente los pedidos pequeños los que estas firmas derivan a la industria mediana.

Los hábitos cambiantes del consumidor hacen que la competencia en el punto de venta sea intensa y lleva al propietario de marca a sondear constantemente nuevas alternativas que le permitan afianzar su posicionamiento frente a los competidores. Esto acaba generando una situación en la que los pequeños convertidores ven comprometidos sus márgenes frente a los grandes debido principalmente a una menor capacidad de respuesta ante estas nuevas exigencias.

La fidelización con el cliente es un aspecto fundamental en la supervivencia de la empresa ante esta coyuntura y esto impone una disciplina que no todos están en disposición de cumplir, aunque existe el convencimiento de que no hay otra alternativa.

Por otra parte, disponer de un equipo comercial adecuado, departamento de preimpresión, maquinaria con tecnología avanzada y una formación constante del personal son condiciones necesarias pero muy difíciles de implementar en esta coyuntura, dado que las inversiones necesarias para poder mantener un adecuado nivel competitivo en un contexto económico como el actual son altas y complicadas debido a las dificultades en el acceso al crédito.

Pero no todo son malas sensaciones, la industria española es dinámica y está acostumbrada a tener que luchar siempre en condiciones difíciles. La crisis está representando también una oportunidad para mejorar y replantear las cosas. De hecho, este paso por los infiernos podría suponer el renacimiento de un tejido industrial mas fuerte, preparado y eficiente.

Parte de esas buenas sensaciones vienen dadas por una tendencia a la internacionalización, que parece estar representando la gran alternativa frente a la crisis actual. El sector español del packaging en general y del embalaje flexible en particular, parecen comenzar a mejorar su capacidad exportadora a través de una mejor administración de la estructura de costos de la empresa, de los sistemas de distribución y de la consecución de mejores márgenes.

¿Estamos ante el resurgir de la industria?, desde mi punto de vista es pronto para saberlo, pero yo quiero ser optimista. Desde mi incorporación a Kodak como Account Manager para Iberia de las tecnologías flexográficas de la compañía he tenido la oportunidad de visitar muchas empresas y de compartir sensaciones con muchos profesionales del sector. Tengo que reconocer que mi percepción pesonal es que indudablemente existe fortaleza y determinación para encaminarnos a una nueva etapa mas eficiente, dinámica y competitiva.

Miguel Á. Beltrán